Tamaño original Tamaño original Co|Prom|Fashion|1|728x90
*Publicidad valida solo para Colombia



ACCIÓN 13 Noticias al Minuto...

Servicio Independiente de Noticias para Colombia y el mundo
Desde 1996, Defendiendo la libertad de expresión




Resumen de Noticias

Crónicas de ACCIÓN 13, los protagonistas y sus hechos:
La Paz en Colombia atrapada entre pulso Derecha – Izquierda (Segunda parte)
Ya es hora de darle paso a la paz en Colombia

Bogotá D.C., Septiembre 05 de 2012. Sala de Redacción. Con esperanza ven la mayoría de colombianos las aproximaciones entre el gobierno centro – derechista de Juan Manuel Santos Calderón y el grupo guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC, para el inició de diálogos de paz. Tras 513 años de violencia y guerra, resaltada por sectarismos entre las extremas de derecha e izquierda, viejos rencores originados en el prolongado conflicto, injusticia social, injerencias externas e intereses económicos, Colombia se ha ganado con meritos su derecho a vivir y progresar en paz; pero alcanzar ese anhelo no está libre de escollos y se requeriría al menos de dos elementos fundamentales: una real y sincera reconciliación nacional y una verdadera justicia social, para construir un nuevo país unido y de cara al siglo XXI y las nuevas generaciones. ACCIÓN 13 Noticias, trae en esta serie de crónicas, cuya segunda parte les entregamos hoy, elementos históricos para entender mejor lo complicado de la guerra que vive Colombia.



513 años de Guerra en Colombia solo han dejado dolor y muerte, (Foto: Sin memoria: me Moría. Acción Performática: Corporación Colombiana de Teatro. NO dispare, NO SOY FALSO POSITIVO. Irrupción en el séptimazo, junto a las madres de los Jóvenes de Soacha asesinados y presentados como muertos en combate por el Ejército de Colombia durante el gobierno ultraderechista de Álvaro Uribe Vélez.)

Como vimos en la entrega anterior, desde 1499 Colombia ha vivido una escalada de violencia casi ininterrumpida. Es innegable que en medio de las guerras políticas entre centralistas y federalistas, reemplazados luego por liberales y conservadores, la creación de una sociedad más justa e incluyente fue algo que no ocupó el lugar que verdaderamente debería haber ocupado, al punto que el reconocimiento de derechos fundamentales que a nivel global ya eran base fundante de la comunidad de naciones, en Colombia se tardó años en lograr, como ocurrió con el derecho al voto de la mujer, el cual pese a su reconocimiento desde principios del siglo XX en la mayoría de naciones, solo lo fue en Colombia a partir de 1957 cuando al caer la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla, la junta militar que lo reemplazó transitoriamente, le dieron a las mujeres la oportunidad de sufragar como una forma de dar una más fuerte apariencia democrática al Plebiscito del domingo 1º de diciembre de 1957, al ampliar la base del censo electoral.

En ese proceso de “reconstitución” de la República colombiana aunque contó con los votos favorables de 4.169.294 colombianos, los negativos de 206.654, en blanco 20.738 y nulos 194 votos, solo participaron representantes de los dos partidos, el liberal y el conservador, por cuanto fueron ellos los que en desarrollo de los pactos bipartidistas prepararon el cuestionario que fue votado por unos ciudadanos eufóricos al haber expulsado al dictador Rojas Pinilla, hartos de unos abusos de poder que lo hicieron odioso a los ojos de la gran mayoría, por lo que el resultado no podría ser distinto al de la adecuación de una constitución, la de 1886, bipartidista, confesionalista católica apostólica y romana, excluyente, patriarcal, presidencialista y claramente favorecedora de los grandes capitales, donde el resto de la población quedó marginada. Indígenas, negritudes, homosexuales, integrantes de otras confesiones religiosas, campesinos o personas de escasos recursos quedaron excluidos de toda representatividad, invisibilizados y siguieron así vulnerados en sus derechos.

El cuestionario votado en el plebiscito de 1957, se centraba en los siguientes puntos: 1). Responsabilidad conjunta de los partidos tradicionales en el ejercicio del poder. 2). Alternación liberal-conservadora en el desempeño de los cuatrienios presidenciales y durante 16 años: de 1958 a 1974. 3). Paridad en el manejo gubernativo y administrativo del Estado, esto es igualdad burocrática de los partidos tradicionales. 4). A partir de ese momento, las mujeres tendrían los mismos derechos políticos de los varones. Y 5). Desde el 1o. de enero de 1958 el gobierno --todos los gobiernos-- deberían invertir el 10 por ciento del presupuesto nacional en la educación pública.

Al Frente Nacional, sin embargo, se le debe abonar el intento de detener la violencia política entre liberales y conservadores al crear la paridad en el manejo gubernativo y administrativo del Estado, y repartirse equitativamente los cargos burocráticos.

Incluso, a esa época corresponde la ley 135 de 1961, que crea el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (INCORA) y que trató, en medio de la oposición de los partidos y de los grandes latifundistas, de reconocer a los pueblos indígenas su derecho a las tierras ancestrales con la creación de nuevos resguardos. Pero, el denominado Acuerdo de Chicoral, un acuerdo entre las familias latifundistas que tradicionalmente se habían repartido las tierras y riquezas en el país y una comisión bipartidista de congresistas, lograron, en 1972, frenar el intento de una reforma agraria al adoptar decisiones claramente favorables a los intereses económicos de los más poderosos entre ellas la de suprimir la opción de expropiación de tierras con lo cual la ley 135 de 1961 quedaba sin oportunidad de aplicarse.

El clima de injusticia social que se vivió en Colombia en la época del llamado “Frente Nacional”, fue, en últimas, una prolongación de la que se vivió en el país desde 1499. Esto, sumado a los rencores que las matanzas llevadas a cabo durante la denominada “Violencia” iniciada en 1948, sirvió de combustible para que las antiguas guerrillas liberales creadas por el Partido Liberal para oponerse al gobierno conservador de la época, se convirtieran en guerrillas izquierdistas de claras tendencias pro soviéticas o pro chinas.

El mundo de 1957, era un mundo dividido entre el bloque de naciones liderado por los Estados Unidos y el que lo era por la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas – URSS y la China comunista, bajo una constante amenaza de una Tercera Guerra Mundial donde se emplearían armas nucleares, y donde las potencias se jugaban a los dados el planeta, tomando posiciones territoriales preparándose para el eventual conflicto militar.

Estados Unidos, frente a América Latina, encontró que, tras la caída del gobierno corrupto y despótico de Fulgencio Batista y Zaldívar en Cuba, a manos de la guerrilla de Fidel Castro Ruz, los gobiernos dictatoriales de la región eran sus más eficientes aliados para sofocar el descontento popular y frenar el avance del comunismo, por eso, no dudó no solo en tolerar sino en apoyar a sanguinarios y repulsivos autócratas como el Coronel Carlos Castillo Armas, quien con apoyo de la CIA y a ruego de la empresa transnacional United Fruit Company, derrocó al Presidente de Guatemala, Jacobo Arbenz Guzmán, legitima y democráticamente elegido, sustituyendo su gobierno progresista y social, por una dictadura posteriormente liderada por el General Miguel Ydígoras Fuentes, o el General Carlos Humberto Romero Mena, connotado violador de los Derechos Humanos en El Salvador, u otros monstruos genocidas como el General chileno Augusto José Ramón Pinochet Ugarte, o el “generalísimo” Rafael Leónidas Trujillo Molina, en República Dominicana y muchos otros más que ahogaron en medio de torturas, ejecuciones, desapariciones y represión, cualquier reivindicación social en América Latina.

Colombia, oficialmente y de cara a la comunidad internacional, después de la caída del General Gustavo Rojas Pinilla, ya no era una dictadura, era un democracia, sin embargo se encontraba claramente alineada con Washington y su lucha contra el comunismo, por lo que los gobiernos sucesivos, tanto liberales como conservadores, se centrarían, con apoyo de los Estados Unidos, en combatir al comunismo y a la guerrilla.

En ese marco es que se forma la figura de Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda Vélez”, o “Tirofijo”, de familia liberal, (al punto que su abuelo Ángel Marín, fue uno de los combatientes en la “Guerra de los Mil Días”), quien es un campesino quindiano con tan solo quinto de primaria, que tras desempeñar diversos oficios humildes pasó a integrar las guerrillas liberales conocidas como «Los chusmeros» durante la época de la violencia, y combatió a los latifundistas conservadores más radicales y al ejercito de la época, como una forma de defensa contra los atropellos y matanzas que caracterizaron ese episodio obscuro de la historia colombiana en la que ambos bandos en conflicto compitieron entre sí para ser los más crueles y sanguinarios.

Esas guerrillas estaban compuestas durante la Violencia, por unos 35.000 a 40.000 combatientes entre liberales y de izquierda, de los cuales 10.000 se desmovilizaron al serles ofrecida una amnistía por el General Rojas Pinilla, pero una importante parte de ellas, principalmente compuestas por campesinos, se mantuvieron en las regiones rurales, distanciándose ideológicamente del partido liberal al iniciarse el Frente Nacional, donde los dos partidos, antes en contienda, se aliaron para alternarse en el gobierno. Ese distanciamiento ideológico entre las guerrillas y el Partido Oficialista Liberal, los aproximó al marxismo – leninismo y las fueron alineando al lado pro soviético en busca de apoyo financiero y armamentista, al tiempo que el gobierno colombiano se alineó al lado de los Estados Unidos con iguales propósitos.

Alias “Tirofijo”, junto a Luis Alberto Morantes Jaimes alias "Jacobo Arenas", fueron tomando el control de ciertas áreas de la geografía rural colombiana, específicamente en el corregimiento de Gaitania, municipio de Planadas en el departamento del Tolima, al centro-occidente del país. En ese sitio, “Tirofijo”, y "Jacobo Arenas", fundaron la “República de Marquetalia”, habitada por campesinos comunistas y hablaron de una “zona liberada”, donde también encontraron asilo y refugio las familias de campesinos liberales que huían de “La Violencia”.

Pero la existencia de “Repúblicas” independientes controladas por campesinos armados comunistas, no era algo que pudiera tolerarse ni por el gobierno conservador de Guillermo León Valencia Muñoz en Bogotá ni por Estados Unidos, por lo que en 1962 la confrontación se haría inaplazable.

El ejército regular colombiano, compuesto por unos 5000 efectivos bajo el mando del general José Joaquín Matallana, lanzó una contundente ofensiva contra la guerrilla de “Tirofijo”, la cual incluía operaciones de cerco y aniquilamiento de los rebeldes, tareas militares en las que emplearon tropas de infantería con el apoyo de helicópteros, aviones de reconocimiento y bombarderos pertenecientes a los Estados Unidos, también se usaron, al estilo del hoy controvertido Bashar Al – Assad, en Siria, algunas piezas de artillería con las que se habría bombardeado Marquetalia.

Lejos de lograr su objetivo de destruir totalmente a los insurgentes, los bombardeos del ejército colombiano solo lograron desplazar a los guerrilleros junto a familias de campesinos que huyeron desde la arrasada Marquetalia a las tierras bajas de la Orinoquia colombiana y el pie de monte de la Cordillera oriental (al sur del Meta y Caquetá), donde se encontraron con más campesinos que huían de la violencia oficial.

Con la muerte de Marquetalia, habían nacido las FARC y un conflicto armado que desde 1962 ha llegado hasta nuestros días.



El sacerdote católico Camilo Torres Restrepo, atraído por las causas sociales, e inconforme con el abandono en que se encontraban las comunidades campesinas colombianas y la falta de democracia durante el Frente Nacional, terminó formando parte del ELN, siendo abatido el 15 de febrero de 1966 en la localidad de Patio Cemento, en un enfrentamiento con tropas de la Quinta Brigada de Bucaramanga, comandadas por el entonces Coronel Álvaro Valencia Tovar. A su muerte, Torres Restrepo se ha considerado como un mártir del ELN. (Foto autor Cristianismo y Revolución en Wikipedia)

Pero al lado de las FARC, también surgieron otros grupos guerrilleros. El 4 de julio 1964 se funda el ELN o UC-ELN (Unión Camilista - Ejército de Liberación Nacional), en zona rural de la vereda La Fortuna, municipio de San Vicente de Chucurí, Santander, por parte de un movimiento de estudiantes y campesinos, y en 1965 nace el Ejército Popular de Liberación (EPL) como un brazo armado del Partido Comunista y una tendencia Marxista – Leninista, que desde 1968 ejerció su presencia en las regiones de Antioquia (Urabá y Bajo Cauca), los departamentos de Córdoba y Sucre y la región del Magdalena Medio.

A estas alturas del relato estamos en 1968, es decir: 469 años de Guerra en Colombia.

Tras el fin del Frente Nacional y luego de una dudosa derrota electoral del General Gustavo Rojas Pinilla ante el candidato conservador Misael Pastrana Borrero, surge el 19 de abril de 1970 el M-19, (Movimiento 19 de Abril), y luego, inspirados en la lucha social y revolucionaria del caudillo indígena Manuel Quintin Lame Chantre, se funda en 1984 el movimiento indigenista Quintín Lame (MAQL), como respuesta a los ataques del grupo de paramilitares “Los Pájaros, que terratenientes usaron para despojar de sus tierras a los indígenas, y luego del homicidio del sacerdote nasa Álvaro Ulcué Chocué en Santander de Quilichao (Cauca) a manos de los paramilitares, crimen en el que habrían participado dos efectivos del grupo de inteligencia de la policía F2.

A medida que avanzaba la década de los años 80, el gobierno ultraderechista de Ronald Reagan en Estados Unidos, llevaba el conflicto con el comunismo y la Unión Soviética, a Nicaragua apoyando con dinero y armas al grupo contrarrevolucionario llamado “Los Contras”, luego que el despótico dictador Anastasio Somoza Debayle, había sido finalmente derrocado por el izquierdista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en 1979. La financiación de Estados Unidos a “Los Contras”, terminó generando un derramamiento de sangre que se prolongó hasta 1988.

Otro escenario en que se peleó la Guerra Fría en América Latina fue El Salvador, donde Estados Unidos financió al gobierno derechista de Alfredo Félix Cristiani Burkard, enfrentado al movimiento insurgente izquierdista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). La Guerra Civil en El Salvador costó unas 75.000 víctimas entre muertos y desaparecidos entre 1980 y 1992.

Esa política intervencionista norteamericana en América Latina, tuvo una de sus máximas expresiones en la invasión de 1983 a Grenada, país insular en el mar Caribe, para derrocar al gobierno a quien acusaban de ser Marxista – Leninista y tener vínculos con Cuba y la Unión Soviética. Durante la invasión murieron 19 militares norteamericanos y 116 resultaron heridos. Grenada sufrió 45 bajas militares y, también, al menos 24 civiles, junto con 358 soldados heridos. Cuba tuvo 25 muertos en acción, con 59 heridos y 638 fueron tomados prisioneros.



Presidente liberal Julio César Turbay Ayala, (Foto de Daniel Pradilla Holguin en Wikipedia)

Ese ambiente de tensión entre derecha e izquierda en América Latina, fue vivido en Colombia con un endurecimiento de la política estatal en contra de los grupos guerrilleros y el comunismo. El gobierno del liberal Julio César Turbay Ayala, (1978 a 1982), fue particularmente severo en la aplicación de los amplios poderes presidenciales que le daba la Constitución de 1886 bajo la figura del denominado “Estado de Sitio”, al amparo del cual promulgó su famoso y polémico “Estatuto de Seguridad”, con el cual se coartaron muchas libertades civiles y se propicio la persecución contra la disidencia izquierdista. A este periodo corresponden muchas denuncias de desapariciones, torturas y otras violaciones de derechos humanos que habrían cometido efectivos del ejército y de agencias de seguridad contra integrantes de la oposición izquierdista al amparo de la creación de tribunales militares para el juzgamiento de civiles acusados de integrar grupos guerrilleros.

La persecución desatada contra la izquierda por el gobierno de Turbay Ayala, fue tan grande que obligó a intelectuales de la talla del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez a exiliarse.

Esta fue también la época en que los gobiernos dictatoriales derechistas de Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, y Bolivia, unieron sus fuerzas en la siniestra Operación Cóndor o Plan Cóndor, que a lo largo de las décadas de 1970 y 1980, se constituyó en una organización clandestina internacional para la práctica del terrorismo de Estado que instrumentó el asesinato y desaparición de decenas de miles de opositores a los gobiernos derechistas, la mayoría de ellos pertenecientes a movimientos de la izquierda política, en lo que sería una de las mayores atrocidades cometidas “legítimamente” en suelo latinoamericano.

El sucesor de Turbay Ayala, el conservador Belisario Betancur Cuartas, aparte de afrontar una de las más grandes e impactantes tragedias vividas en Colombia después de “La Violencia” de 1948, abriría una ventana a la paz con los grupos insurgentes, mientras un nuevo actor en la Guerra y la Violencia, el Narcotráfico, empezaba a adoptar una presencia más solida y mortífera y los grupos paramilitares desatarían su horror contra la izquierda y la población civil, completando el país, para 1982 tristes 483 años en Guerra.

Con información de: Wikipedia, eltiempo.com, http://notiagen.wordpress.com.

Próxima entrega: Los barones de la droga y las sombras del terror paramilitar.

Anterior entrega:

La Paz en Colombia atrapada en un pulso entre Derecha e Izquierda. (Primera parte publicada en Agosto 29 de 2012)

Arg|Salud y Cuidado Personal|Perfumes|1|300x250 Arg|Prom|Celulares|1|300x250
*Publicidad valida solo en la República Argentina.



Si desea consultar algún artículo o tema publicado con anterioridad en ACCIÓN 13 Noticias puede buscarlo directamente con la tecnología de Google:

Loading












Si usted encuentra un error en este artículo o cualquier otro contenido publicado, por favor háganoslo saber al correo accion13ong@gmail.com, igualmente, si usted vive en una ciudad donde se está desarrollando la noticia, por favor envíenos sus comentarios al respecto. Usted también es un reportero y puede escribir la historia.



Licencia Creative Commons
Esta obra de ACCIÓN 13 Noticias está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional.
Basada en una obra de ACCIÓN 13 Noticias.
Permisos que vayan más allá de lo cubierto por esta licencia pueden encontrarse haciendo click en este link.


Aviso Legal: Todas las fotos contenidas en este sitio pertenecen a sus autores, excepto cuando se indique lo contrario. Se utilizan con el único propósito de ser una ayuda visual para transmitir o reforzar el contenido de la nota al lector y con fines informativos o culturales. Ninguna de las imágenes están destinadas a fines comerciales o de lucro, y las que resultaren propiedad de ACCIÓN 13 Noticias, se publican bajo la figura de Creative Commons, pudiendo ser distribuidas en forma totalmente gratuita y libre pero indicando su fuente. Si tiene alguna objeción o reclamo por la publicación de una imagen, por favor avísenos a accion13ong@gmail.com y esta será eliminada. Los editoriales y blogs publicados son responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la forma de pensar de ACCIÓN 13 Noticias o de la Fundación ACCIÓN 13. La publicidad contenida en este sitio sirve para financiar la misma página por cuanto ACCIÓN 13 Noticias, es propiedad de la Fundación para el Desarrollo Comunitario ACCIÓN 13, una entidad Sin Ánimo de Lucro, y en cumplimiento de la Constitución y las leyes de Colombia, así como de sus propios estatutos, no puede repartir “ganancias” o “excedentes” si los hubiere dado que estos deben ser reinvertidos en la propia Institución. Pagamos impuestos en la República de Colombia, lo cual incluye IVA, Impuesto de industria y comercio ICA, y Retención en la Fuente.


Palabras clave: новости, News, Noticias

Para regresar haga click en este link:


FUNDACIÓN PARA EL DESARROLLO COMUNITARIO
ACCIÓN 13


NIT.830.048.747-1, Registro Cámara de Comercio de Bogotá S0008542. Dirección: Carrera 27 A # 53 - 06 Oficina 403, Edificio Orbicentro No. 1, barrio Galerías, Localidad 13 de Teusaquillo. Teléfonos: 57 + 1+ 7495316 – 57+ 1 + 5405643, Código Postal: 111311 - Bogotá D.C., Colombia, Sur América.
E-Mail. accion13ong@gmail.com



 Atrévete a mirar el mundo desde otro punto de vista ThanksToon ACCIÓN 13